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De Interés
Los 14 mejores
Por E. A. Moreno Uribe
Los pueblos disfrutan o sufren el teatro que producen sus
artistas. Durante la temporada 2011 evaluamos algo más de
90 montajes en Caracas y aquí resaltamos los 14 mejores:
Diógenes y las camisas voladoras recrea la historia
de la Venezuela de 1945, gracias a la investigación,
creativa escritura y actuación protagónica de Javier
Vidal, apoyado por José Miguel Dao y Jan Vidal Restifo,
con precisa dirección de Moisés Guevara. Temporada en
Trasnocho.
Petroleros suicidas recordó leyendas urbanas
brotadas al fragor de la huelga de 2002, pero lo
importante es su gran oda trágica al pueblo marginado, por
intermedio del malandro caraqueño Alexis “Mayimbe Expósito
(Dimas González). Texto polémico de Ibsen Martínez, bien
cuidado por Héctor Manrique. Mostrada en BOD.Corpbanca y
Trasnocho.
Como vaya viniendo, experimento de Ibsen Martínez
que analiza la historia reciente criolla a partir de la
telenovela Por estas calles y su protagonista popular
Eudomar Santos, reencarnado por Franklin Virgüez. Coordinó
Daniel Uribe. Exhibida en Premium y BOD.Corpbanca.
Acto cultural, de José Ignacio Cabrujas, con la
nueva generación del Grupo Actoral 80, dirigida por Héctor
Manrique, es otro de los gratos acontecimientos teatrales
del año que culmina. Un montaje que rescata los valores
del texto y obliga a reflexionar sobre lo que significa
hacer cultura. Hizo temporada en el Trasnocho.
Machete Caníbal demostró como la creativa
experimentación (texto, puesta y actuación) es posible
cuando hay un Francisco Denis Boulton al frente. Unearte y
la sede de Río Teatro Caribe lo albergaron.
Lírica es una original crónica sobre la niñez en
popular escuela caraqueña, según visión poética de Gustavo
Ott. Fue materializada en teatro San Martín.
Un informe sobre la banalidad del amor reiteró que
el amor es amoral, como lo demuestra el argentino Mario
Diament por intermedio de Luigi Sciamanna y Mariaca
Semprún. Teatro Humboldt lo mostró en dos temporadas.
Toc Toc, del francés Lauren Baffie, enseña que nos
burlamos de nosotros mismos. Exhibida en BOD.Corpbanca y
Trasnocho por Juan Souki.
Mi reino por un sueño de José Antonio Barrios, en
poética versión escénica de Costa Palamides, festejó los
40 de Rajatabla y exaltó lo que dio al teatro desde su
sede, en los predios de Unearte.
Tras una puerta cerrada del chileno Egon Wolff
subrayó que la soledad es enemiga de la libertad, fino
montaje de Virginia Aponte en Escena 8.
Baraka, de la holandesa María Goos, recordó que
Judas vive. Gracias a Héctor Manrique y la actuación de
Javier Vidal, hizo historia en Trasnocho.
Gorda, del gringo Neil Baute, es una cruel saga
amorosa por encima de las diferencias, como lo demuestra
su correcto elenco, dirigido por Héctor Manrique. Paseó
por Premium y BOD.Corpbanca
Excusas, de Joel Joan y Jordi Sánchez, es la
consagración de la directora Melissa Wolf, acompañada de
valioso elenco joven. Trasnocho fue su escenario.
Cabrujas Performance es un valioso y didáctico
homenaje al ausente José Ignacio, coordinado por Yoyiana
Ahumada e Iván Oropeza para la sala Cabrujas.
Para una revisión pormenorizada de la temporada invitamos
a visitar el blog http://elespectadorvenezolano.blogspot.com
o nuestro libro Teatro 2011/Apuntes para su historia en
Venezuela.
El
Espectador Venezolano, 15
de diciembre de 2011 |