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Samuel Beckett anuncia un
final que no es final
El
Grupo Actoral 80 presenta "Final de partida" en el Ateneo
de Caracas
"Te dejo... Tengo que hacer", vuelve a
decir Clov a Hamm. Ha pasado toda una vida y siguen allí:
el primero como sirviente del segundo, obsesionado por el
orden, confinado a cuatro paredes, donde parece que el
tiempo se detuvo. Hamm también está encerrado, y no se
trata sólo del sótano maloliente en el que vive, sino que
está condenado a una silla de ruedas, condenado a depender
del otro, condenado a sí mismo. Unos barriles esconden a
dos personajes más, Nagg y Nell, los padres de Hamm. Al
salir, los ancianos están babosos, huelen mal, están
heridos, se descomponen cual cadáveres.
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Para Samuel Beckett
(1906-1989) el ser humano pasa por la vida así,
encerrado, en permanente estado de descomposición,
sentado sobre sus propias heces. En Final de
Partida, pieza que presenta el Grupo Actoral 80, el
autor hace una dura reflexión sobre su tiempo, que
puede ser cualquiera. Para algunos pesimista, para
otros realista, Beckett anuncia que el reloj estará
detenido para el hombre hasta tanto no cambie su
actitud prepotente y cruel.
Héctor Manrique,
responsable de la puesta en escena, presenta a una
nueva generación de actores del GA80. Ya lo hizo con
Iván Tamayo, Basilio Álvarez y Héctor Palma, cuando
estrenó hace once años Esperando a Godot, del mismo
autor. Hoy presenta a Juvel Vielma, Daniel
Rodríguez, Juan Vicente Pérez y Melissa Wolf,
jóvenes que se prestaron para dar vida a tan
complejos personajes.
En el escenario hay
mucho del espíritu de Esperando a Godot: la misma
sensación de que nada pasa --"Es hora de que esto
termine y aún vacío", dice Clov-; la misma
desesperanza y desconcierto; la visión apocalíptica
del hombre: "Más crecemos, más satisfechos, más
vacíos", vuelve a soltar el larguirucho de barba y
sombrero, con aspecto de mendigo.
Es emblemática la
escena de Clov haciéndose viejo frente a Hamm con un
reloj enmarcado en el fondo. Por fin parece que las
cosas cambian, pero no es así, "nada se mueve, todo
está". |
Caracas. Diario
El
Universal. 23 de noviembre de 2007
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