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Las 54 medidas
Por Laureano Márquez
Leo, con angustia, que se nos
anunciarán 54 medidas económicas y, según se nos dice,
eso sucederá esta noche, justo antes del puente del 12
de Octubre, cuando la gente se esté preparando para la
emigración a oriente, de modo que la población regresará
el día 13 perdida preguntando: “¿Y ya las anunciaron?…
Yo ni me enteré… Cuéntame, ¿qué dijo?”. También, si
hacemos una regla de tres simple partiendo de que en el
último anuncio macroeconómico, para 7 medidas se echó
tres horas y media, en esta oportunidad la cadena
debería durar 30 horas, 8 minutos. Es decir que, si
usted está dispuesto, el viernes durante el trayecto y
aún el sábado, si se levanta temprano, todavía tiene
chance de escuchar algo y no regresar tan perdido de la
celebración del día de “la resistencia indígena al sol
de Higuerote”.
Si hacemos un análisis numerológico del número 54,
encontramos los aspectos positivos y negativos. Los
positivos: 5+4=9 Los negativos: 5-4=1. Ahora bien,
ponderando lo bueno con lo malo tenemos que: 9-1=8.
Las medidas fueron anunciadas ayer,
es decir un ocho. Pero lo que es ayer para usted, es hoy
para mí, porque esto está siendo escrito el día 8 a las
8 am (sin conocer las medidas). De manera pues que el
número ocho es la marca indeleble del anuncio que se
hará ayer.
El ocho, según la numerología,
representa lo siguiente: “signo del poder, la habilidad
ejecutiva, la gestión, poder material y una tendencia al
sacrificio pero también a no tener escrúpulos.
Habilidades políticas, experto en manejar el poder y la
autoridad, trabajan por causas y por alcanzar el
reconocimiento, capacidad de decisión y mando. Simboliza
la autosuficiencia, el éxito material y la firmeza de
planteamientos. Son autoexigentes, ambiciosos y hábiles
para alcanzar logros materiales tales como negocios,
empresas, ganancias de todo tipo. En el lado negativo:
son `workaholic’, excesivamente ambiciosos, carentes de
instintos humanitarios, pueden gestionar mal el dinero,
reprimir a subordinados, impacientarse con la gente en
general, tendencia al estrés y al materialismo”.
(Antes de seguir con el comentario,
sólo un aparte para jurar que el anterior entrecomillado
no ha sido inventado por el suscrito, sino tomado de una
página de numerología de internet, queda dicho a los
fines de la multa que corresponda.
Gracias.) Bien, creo que desde el
punto de vista numerológico las 54 medidas no están bien
aspectadas. Eso de “sacrificio sin escrúpulos”, debe
entenderse en el sentido de que el sacrificio, como
siempre ha sucedido en Venezuela, tiene que hacerlo no
quien lo solicita, sino el resto de la sociedad.
Como es habitual, le va a tocar a
los más pobres pagar los platos rotos y cargar con esta
cruz (por cierto que el número ocho es también símbolo
de Cristo crucificado). El tema de los negocios, según
la numerología, muestra claramente que todos aquellos
que se están forrando de real en medio de este comunismo
salvaje, seguirán en lo mismo y cuidado si no ganan aun
mucho más, porque “una crisis es siempre una
oportunidad”, como dijo una vez Alí Babá en una
entrevista con Patricia Janiot. Así que ustedes no se
preocupen, que nunca tendrán nada que temer.
Lo que dan a entender las medidas
que se avecinan –desde el punto de vista numerológico–
es que este no es un momento para el trabajo productivo
ni para la inversión decente. Si usted es productor del
campo y honesto a la vez, le recomendamos que se deshaga
de sus tierras cuanto antes. No intente producir. En
Venezuela el trabajo no es la fuente de riqueza, compre
bonos, métase a contratista del Estado si su ambición es
mayor, indague qué es eso de la permuta, el negocio está
en las importaciones. Si usted tiene una fábrica importe
el producto que usted fabrica. Ponga su empresa a nombre
de otro y dígale al gobierno que le dé dólares para
importar y quebrar al maldito capitalista de la fábrica,
seguro lo conseguirá, luego incite al gobierno a que
estatice su compañía, y convenza al ministro de que
usted la puede gerenciar, cobrará por todos los frentes
de batalla.
En cuanto al gobierno se refiere,
necesita dinero. Para ello el mejor camino es quitarle
los subsidios a los grupos de teatro que dedican esos
fondos a montar obras en las que ponen a la gente a
pensar. Este no es un momento de pensamiento, sino de
acción. Así que cortándoles el subsidio se matan dos
pájaros de un tiro: es mucho lo que se ahorra y se evita
la odiosa representación de pensamiento disidente.
Porque honestamente eso de usar el dinero del Estado
para financiar equivocaciones no es negocio.
Se podría decir mucho más de las
medidas, pero usted puede abundar en el tema
sintonizando el canal 8.
Suerte con las 54…
Ah! Y felices vacaciones…
Tal Cual, 9 de
octubre de 2009
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