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Estado califica de
perniciosos a teatreros
Siete agrupaciones teatrales
fueron excluidas del presupuesto de 2009
Por Dubraska Falcón
Indignados y excluidos. Así se
sienten hoy las siete agrupaciones de teatro nacional
que la semana pasada se quedaron sin el subsidio que le
otorgaba desde hacía muchos años el Gobierno a través de
los Convenios de Cooperación Cultural en Artes Escénicas
y Musicales 2009.
Esta decisión se tomó alrededor de una mesa técnica
estadal, formada por personal del Ministerio de la
Cultura, que anualmente hace un revisión sobre las
compañías teatrales y la rendición de cuentas que
entrega cada una.
Fue allí donde se decidió que la Asociación Cultural
Skena, la Asociación Civil Teatro del Duende, el Grupo
Actoral 80, Grupo Teatral Theja, Contrajuego, el Grupo
de Teatro Bagazos, y Entretelones, no recibirán los BsF
100.000, monto que se encuentra congelado desde hace
tres años por la reconducción del presupuesto.
Solamente los grupos Skena y Duende, conocen
"oficialmente" las razones por las que fueron excluidas
del presupuesto. El oficio de declaración de salida,
número 24-08 del Gabinete Estadal Miranda, afirma que
ambas agrupaciones están dentro del "punto 2 Casos
Excepcionales".
Una cláusula que se encuentra dentro de los criterios de
otorgamiento de Convenio de Cooperación Cultural y que
reza lo siguiente: "No se financiará a colectivos e
individualidades cuyas conductas públicas perniciosas
afecten la estabilidad psicológica y emocional colectiva
de la población, haciendo uso de un lenguaje ofensivo,
descalificador, mintiendo y manipulando a través de
campañas mediáticas dispuestas para tales fines. (Esta
acción quedará a juicio facultativo de la Mesa Técnica
Estadal)".
Lo que para el director de Skena, Basilio Álvarez, es
nada más y nada menos que un criterio fascista y
autoritario. Una medida injusta que responde a las
declaraciones públicas que han hecho los directores de
teatro sobre la inexistencia de una política cultural en
Venezuela.
"Cualquiera con sentido común sabe que esto es un
criterio fascista. Es decir, que si no estás de acuerdo
con las políticas o el pensamiento del gobierno, te
tratan como un delincuente. Si en realidad este fuera un
gobierno humanista, si fuera realmente socialista y de
izquierda, lo primero que realmente estimularía sería el
pensamiento. ¡No vendría a condenarte! ¡Me parece
incoherente esto! ¿Cómo vas a tratar de asfixiar o de
llamar pernicioso a un grupo que da su aporte a la
cultura? A este gobierno lo menos que le importa es lo
humano", dice Álvarez.
Los directores están convencidos: se trata de una
retaliación política, de un paso de factura por las
posturas asumidas frente al gobierno del Hugo Chávez.
Incluso, Héctor Manrique, director del Grupo Actoral 80,
afirma que la Mesa Técnica Estadal, puso como condición
para otorgarle el presupuesto del 2009 la expulsión de
Manrique de las filas de la compañía.
"Dos miembros del GA80 se dieron cita en la Mesa para
conversar sobre la situación del grupo. Allí las
personas que integraban la Mesa admitieron que éramos
una de las compañías más importantes del país. Sin
embargo, el único problema era la figura de Héctor
Manrique. Y le propusieron a los miembros del GA80 que
la solución era expulsarme. Así ellos no tendrían
problema de recapitular el presupuesto. Ante una
petición tan absurda nos hemos quedado sin la ayuda de
este año. Una ayuda que nos costó muchos años de trabajo
conseguir, por la insensibilidad de nuestros políticos
con la cultura. Yo no entiendo a estos revolucionarios,
desde que llegaron han despreciado al teatro. Si la
cultura es la memoria, ¿cómo pude ser comandada por
estos desmemoriados? Esto me espanta. Yo quiero saber
qué piensan mis compañeros que estaban mendigando en el
Aló Presidente que al titán de titanes Gilberto
Pinto le hayan quitado el ya de por sí grosero
presupuesto que le daban", dice Manrique.
Por su parte, Orlando Arocha, director de Contrajuego,
lo que necesita son explicaciones, pues que le hayan
quitado el subsidio no va a detener las críticas. "Son
las 60 personas que trabajan con nosotros las que van a
sufrir el no tener subsidio. Yo quiero ver si alguien
del Ministerio de la Cultura tiene las agallas de montar
cuatro producciones con BsF 100.000. Que vengan a
decirnos si nosotros no hemos representado muy en alto a
Venezuela, mientras vemos al Presidente jugando a ser el
actor del régimen. A nosotros, los artistas que hemos
creído en el arte y que hemos dado grandes momentos al
país, nos van a decir que no merecemos de nuestro
gobierno, de nuestro estado, una ayuda. A los artistas
no se les paga mensualidades, no tenemos Seguro Social.
¿Qué ganas quitándole el dinero? ¿A qué oligarca se lo
estás quitando? ¡Tenemos una crisis de ignorancia muy
grande!", dice Arocha.
Los que quedan Para estos directores,
el problema ya no será lo que ellos digan sobre la
cultura venezolana, sino que esta medida es una especie
de autocensura para acallar las voces de los grupos que
sí continúan con el subsidio.
"Los que quedan adentro, a los que sí se les renovó el
presupuesto, ahora van a estar intimidados. No van a
poder decir qué piensan. Pasará como lo que hoy vive la
radio. Todos ahora dicen: 'no me voy a arriesgar a
opinar nada, porque mira lo que le pasó a las 39
emisoras que fueron cerradas'. El año que viene, cuando
se les pregunte a las compañías por la política
cultural, habrá silencio", dice Manrique, quien le envió
una carta al ministro del Poder Popular para la Cultura
Héctor Soto, para pedir una reconsideración de la
medida.
Mientras tanto, todos seguirán haciendo lo que mejor
saben hacer: teatro.
El Universal,
29 de
septiembre de 2009
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