ENTREVISTA
Christoph Waltz: "En
Alemania todos somos muy educados y disciplinados
hasta que entramos en el coche"
El intérprete, crecido
en la cuna del teatro austriaco, se colocó en la
primera división internacional de la mano de
Tarantino.- Ahora se pone a las órdenes de Polanski
en 'Un dios salvaje'
Por Toni García
Desde que el
coronel Hans Landa se sentara en la cocina del señor
Perrier LaPadite, le pidiera un vaso de leche y
encendiera una pipa del tamaño de un trombón mientras
sometía al granjero un interrogatorio implacable, la
carrera de
Christoph Waltz (1956, Viena) no ha parado de
crecer. Hasta ese momento, cuando Waltz se puso en la
piel del malvado oficial de las SS, éste era solo un
actor cuyo territorio de influencia se limitaba a la
televisión y el cine alemanes. Con el personaje de
Tarantino, el intérprete, crecido en la cuna del teatro
austriaco, se colocó en la primera división
internacional. Como consecuencia de ello Roman Polanski
le fichó para Un dios salvaje, su particular
adaptación de la obra de teatro de Yasmina Reza. Su
personaje, Alan Cowan, no calza botas militares sino una
blackberry pero sigue siendo tan impertinente y directo
como Landa, aunque -por supuesto- bastante menos
retorcido.

PREGUNTA.
¿Un dios salvaje no es un guión original sino una
obra de teatro, influye eso en su "conversión" al cine?
RESPUESTA.
Depende de la obra de teatro pero creo que este es un
caso único: lo ensayamos como teatro pero lo rodamos
como una película. Creo que esa es la parte que lo hace
más interesante, que pudimos hacerlo como una obra de
teatro y como una película al mismo tiempo. Eso sí,
lamentablemente solo nos pagaron una vez...
P.
Entonces, ¿qué aporta la película para aquellos que ya
hayan visto la obra?
R. ¿Qué
aporta? Bueno, es diferente en un montón de formas
distintas. Yasmina estaba preocupada por si la obra de
teatro no estaba suficientemente presente en la
película, por si el guión no tenía suficiente peso. No
estoy de acuerdo, creo que el filme es más ligero, más
rápido, menos literario, más divertido. Además estoy
absolutamente convencido de que profundidad y
significado deben -en mi opinión- permanecer ocultos,
jamás deben ser obvios. Creo que la comedia es el mejor
medio -en el auténtico sentido de la palabra- para
conseguirlo.
P. ¿Cómo
es Polanski en los rodajes?
R.
Nosotros trabajamos, no ponemos etiquetas, ni adjetivos,
no ese nuestro trabajo: Polanski es un maestro, lleva 60
años en el negocio, es un artista en el sentido más
puro. Teniendo eso en mente llegas a la conclusión de
que es un hombre que no puede equivocarse. Quizás no te
guste lo que hace o no lo entiendas pero no intentes
discutir con él porque no hay sentido. ¿Qué si he
discutido alguna vez con él? ¿Por qué discutiría con él?
Mira, a mi no me va todo ese asunto de la deconstrucción
del proceso creativo, yo no soy ningún teórico. No hago
mi trabajo sobre algo, hago ese algo, así que no me paso
el día haciendo preguntas sobre mi personaje. Si tienes
la suerte de trabajar con alguien como Polanski y
quieres discutir con él sobre algo es que eres un
estúpido. No estamos hablando de un rodaje estudiantil
donde tratamos de explorar no-sé-qué, esto es Polanski
P.
Confesaba usted hace poco que al principio tuvo algunos
dudas acerca del proyecto.
R. Por
supuesto, porque uno piensa que quizás no llegue a ese
nivel, quizás no llegue a lo que él director espera de
él. Sin embargo Polanski sabe cómo llegar allí y tiene
un modo de trabajar que es muy difícil de ver en estos
tiempos, es un hombre de la vieja escuela.
P. ¿Hasta
que punto el guión era importante en este proyecto?
R. El
guión es solo papel, si quieres puedes compararlo a esa
servilleta que hay allí encima. Lo importante es el
proceso, es lo que llamamos actuar [Sonríe].
P. En
Un dios salvaje parece usted el más cínico de la
manada...
R.
¿Cínico?. Creo que estás juzgando y también creo que
quizás te equivoques. Mi personaje es el único que habla
sin tapujos, no tiene tiempo para indulgencias, o para
la sensibilidad. ¿Si me identifico con él? Bueno,
supongo que si no me identificara con un parte de mí
mismo no podría hacer el papel.
P. ¿Pero
le hubiera gustado hacer otro personaje?
No tuve el lujo
de escoger, Polanski no vino a verme y me dijo: escoge
un papel, ¿quién quieres ser? No funciona así.
P. En la
película se tarda poco en llegar a ese punto de
ebullición donde todos pierden los papeles ¿En su
experiencia cuánto se tarda en llegar a ese punto?
En Alemania la
respuesta es muy sencilla: todos somos muy educados y
disciplinados hasta que entramos en el coche. En cuanto
eso sucede nos ponemos a 260 kilómetros por hora y adiós
educación.
P. ¿Y qué
hace usted en esos casos?
R. Me
aparto. Aparco. En cuanto veo a alguien haciéndome luces
porque quiere adelantarme o algo peor me paro y espero.
P. Déjeme
preguntarle algo: ¿hay que amar a un personaje para que
éste funcione?
R. No creo
que tengas amarlo, lo que si necesitas es tener cierto
conocimiento de cómo hacerlo funcionar. Actuar es hacer
que las cosas funcionen, ayuda entender que tratas de
hacer funcionar pero no tienes que entender tu personaje
o amarlo hasta el final para hacer tu trabajo. Hitchcock
solía usar una técnica en sus películas, haciendo que
sus actores trabajaran sin saber que hacían. Por
ejemplo, un día rodaba a una mujer que era atacada en la
calle y luego secuestrada. Otro día le pedía a un actor
que se fumara un cigarrillo mientras miraba por la
ventana. El actor le preguntaba a Hitchcock en qué
consistía esa escena, qué representaba exactamente.
"Nada, nada, tú hazlo, es solo un recurso" le contestaba
él. Después montaba juntas las escenas: el tipo miraba
por la ventana fumando mientras unos desconocidos
atacaban y secuestraban a una mujer. Ella era en
realidad la esposa del tipo que miraba por la ventana.
Cuando veías la indiferencia de ese hombre mientras
secuestraban a su mujer entendías perfectamente la
historia, pero el actor no sabía nada de nada.
P. Perdone
la pregunta, ¿pero se lleva usted los papeles a casa?
R. Ese es
otro mito, que tienes que permanecer en el personaje
todo el rato. La respuesta es no.
P. Una
última cosa: ¿cambió su carrera interpretar al coronel
Landa?
R.
Completamente, le dio la vuelta como una tortilla.
P. ¿Y
cuáles cree que fueron las causas?
R. No
tengo ni idea, elegí no pensar en ello. Podría matarme
tratando de analizar el porqué pero al final sería solo
equipaje. Opté por no hacerlo.
P. Por
cierto, ¿si tuviera que escoger una película de Polanski
cuál sería?
R. Un
dios salvaje.