Juan Carlos Gené
Gené cedió la voz al
actor para siempre
El argentino, fundador
del Grupo Actoral 80, falleció ayer
Por Ángel
Ricardo Gómez
La dictadura
empujó a Juan Carlos Gené a migrar de su Argentina
natal en 1977. Se refugió desde entonces en
Venezuela, donde hizo una prolífica vida artística.
Regresó a su país en 1993 y ayer emprendió lo que el
poeta español Juan Ramón Jiménez catalogara como el
viaje definitivo... "Y estaré solo, sin hogar, sin
árbol / verde, sin pozo blanco, / sin cielo azul y
plácido... /Y se quedarán los pájaros cantando".
Gené deja un invaluable legado en los escenarios
latinoamericanos, empezando por el Grupo Actoral 80,
que creó en Venezuela en 1983. "El grupo nace cuando
todavía las democracias eran muy pocas en
Latinoamérica y estaban representadas varias
nacionalidades (Verónica Oddó, su esposa, es
chilena; él y Ricardo Lombardi, argentinos; otros,
venezolanos). Por ello, nos propusimos que nadie
cambiaría la música de su lengua", recordaba Gené
vía telefónica, a propósito de los 25 años de la
compañía, en 2008. Tres años antes había estado en
el país para montar con el grupo El día que me
quieras de José Ignacio Cabrujas.
Si el GA80 nació para combatir lo que él llamaba "la
presencia polarizante y abarcadora del director", en
2005 afirmaba a El Universal: "La
misión del director es crear el clima necesario para
que los actores se expresen". Y en 2009 ratificaba
que su principal misión era "construir un
espectáculo perfecto donde además mi presencia no se
note".
Nacido en Buenos Aires, el 6 de noviembre de 1929,
Juan Carlos Gené comenzó su carrera como actor en la
década de los 50, en la televisión.
En 1977 la barbarie política domina Argentina y debe
refugiarse en Venezuela. "Yo lo hice en el momento
en que me di cuenta de que en el mejor de los casos,
iba a ser un muerto civil, vale decir, una persona a
la que se le iba a impedir trabajar. Y en el peor de
los casos, hubiera podido ser, porque ya los tiros
pegaban muy cerca, un muerto biológico. Fui una de
las pocas personas que tuvo el 'privilegio' de que
se le comunicara personalmente la orden oficial de
que no iba a poder trabajar en la televisión, por
ejemplo", relató a El Universal en
2009.
Ese año se pronuncia desde Argentina por el retiro
del apoyo estatal al GA80, que fue calificado de
"pernicioso" por el Ministerio de la Cultura
venezolano. "Ninguna supuesta revolución que se
presuma reivindicatoria de intereses populares,
tiene derecho a perseguir el disenso de esa manera",
escribía. Cuestionaba, además, el desalojo del
Ateneo de Caracas de su histórica sede.
Para el periodista será imborrable su imagen
intimidante con un cigarillo en la mano y el verbo
pausado diciendo: "Rehúyo de los debates, en
general, porque creo que sirven para hacerse ver.
Los debates políticos, sociológicos, antropológicos,
son maravillosos para escribir ensayos sobre los
autores; a los actores no les sirven para nada".
"Estábamos precisamente limpiando en la sede del
Actoral 80 en Parque Central cuando nos enteramos de
la noticia. Curiosamente, a Juan Carlos Gené le
gustaba mucho esto, cargar cajas, ordenar, cosas que
no tienen nada que ver con lo creativo", dijo Héctor
Manrique, director del GA80.
"Sabía que Gené estaba delicado de salud, pero no
que era tan grave. Planeaba incluso ir a Buenos
Aires para visitarlo. ¿Qué te puedo decir? Aquí
cobra sentido un texto de El día que me quieras,
que fue lo último que dirigió para el grupo: '¿Cómo
se llena un vacío?'".
"Gené fue mi maestro, mi amigo. Fueron 14 años de
gran intensidad, de trabajo diario de 8 horas. Mi
proyecto de vida es heredado de él. Yo siempre le
decía que mi formación con él era renacentista
porque no consistía en decirte cómo hacerlo, sino en
darte las herramientas para que tú mismo lo
hicieras".
"Fue un devenir de rigor, de coherencia, de respeto
a uno mismo y lo que uno quiere hacer. Gené fue un
militante de sus ideas y las defendía, y una muestra
de ello fue aquel artículo titulado 'Fórmulas que
Goebbels envidiaría', donde cuestionaba que el
Estado retirara el apoyo al GA80 calificándolo de
'pernicioso'. Eso me hacía respetarlo".
"Creo que sostener una compañía que el año pasado
tuvo cinco espectáculos, que superaron las 300
funciones, es el mejor homenaje que se le puede
rendir a Gené. Seguir haciendo lo que hacemos, con
libertad, con amor, seriedad, compromiso con la
ética pública. De hecho, él decía que la mejor forma
de celebrar sus 17 años en Venezuela era viendo a la
compañía viva".
ACTOR, DIRECTOR,
DRAMATURGO, MAESTRO...
• En sus
inicios, Juan Carlos Gené actuó en televisión en
Hamlet, Alta comedia, hasta debutar como director
televisivo con Cosa juzgada, en 1969. Desde
entonces, se expandió al cine y al teatro.
• En 1954 incursiona en la dramaturgia y crea Las
aventuras de Pippo, pantomima en un acto, y la más
importante, El herrero y el diablo, que recibió una
mención especial de la Asociación de Críticos
Teatrales de su país.
• Entre su filmografía figuran La Raulito y Golpes a
mi puerta, coproducción argentino-venezolana,
dirigida por Alejandro Saderman; en el teatro, tuvo
una versión reciente por parte de Mimí Lazo
Producciones. En los ándes se rodó La pluma del
arcángel (2002), de Luis Manzo, basada en una obra
suya.
• En 2010, dirigió y actuó en uno de los clásicos de
Lorca, Bodas de sangre. El año pasado se puso al
frente de otro clásico, esta vez de Shakespeare,
Hamlet.
• Fue director de Canal 7 de Argentina y del Teatro
San Martín de Buenos Aires, y presidió la Asociación
Argentina de Actores y el Celcit.